sábado, 2 de febrero de 2019

por entonces ya urgía escapar como fuera
del cadalso que escancia agua oscura en el alma
y buscar un farol
no un rezago oferente de la luz mortecina
ni la cara de mártir adaptada al momento
porque usar esa ropa desprolija y austera
era solo un escudo
un ardid
artimaña
de quien lee en las paredes y comprende al ladrillo
no la raya difusa de un atroz manifiesto
sino el pulso maestro del carbón rechinando
el origen del arte    la expresión      lo debajo
y no ver qué decide la argamasa abrasiva
el deslinde del cuento
la agresión al cemento de las buenas costumbres

eso era hace siglos
cuando aún paladeaba el derroche del tiempo
y no había preguntas al mirar la ceniza

vale pues repetir que el innúmero pozo
no era más que el producto de mi tanta ignorancia

después algo despierta
y si cuentas de nuevo ya las cifras cambiaron
aunque no hablo de cifras
y una lágrima entonces puede ser la escalera
y el dolor los peldaños
y morir no es caer
sino el aprendizaje
de la urgencia de huír de las cosas que matan
y que se haga costumbre
renacer
cada tanto

sábado, 26 de enero de 2019

cuando corría
cuando el tiempo se empeñaba en ser verdugo
y mi cuerpo acompañaba aquel oleaje
cuando no estaba listo para la premonición
llena de polvo
en el rincón de esas cosas que no cuentan
cuando ni me enteraba
ni sabía
de aquel latido flaco que apenas susurraba
creía en dioses llenos de verrugas
los ídolos en serie
saliendo de la panza de un artefacto chino
y para la razón bastaba ser
el vivo de la clase

resulta que el asunto era al revés
y vos me lo enseñaste

ahora voy tranquilo
contando los segundos que me faltan
para dormir de nuevo entre tus brazos


es que me aburre el vuelo de los pájaros de plástico
y las flores groseras
que adornan el vacío escaparate
donde venden las cosas que no quiero

ahora voy tranquilo

y vamos de la mano

jueves, 17 de enero de 2019

negras líneas de fuerza lentamente bajando
como si fuera un piano
desde un séptimo piso

el precario equilibrio de sustancia pesada
desplomándose impávida
y una música enferma con remedos de gato
encerrado en un tanque con cristal astillado

esta atmósfera sucia atrofiando cabezas
y el martirio invisible que se hace costumbre

ahí tenés la verdad
susurraban las viejas en un viejo almanaque

días de calaveras
pus de cielos nublados

hoy recónditos atrios de cenizas y antes

ni siquiera supimos que esta plaga vendría
aún teníamos algo
algo para aferrarnos
y eso mismo fue el beso del peor enemigo

ya quisiera escribir sobre alguna esperanza
ya quisiera tener un pequeño argumento
para así convencerte que aún podemos lograrlo
mas perdí la inocencia entre los criminales

ya no espero que vengan a decirme en la cara
que estas premoniciones 

desgajadas y tristes
se limitan a ser un error de mi parte

(y ojalá que lo fuera)

miércoles, 16 de enero de 2019

martes, 15 de enero de 2019

se trataba del tiempo y de haber caminado

un extranjero inmóvil

la quietud aparente de mi viaje constante
a la noche
en silencio
hacia adentro
y sin nadie

no sé bien
pero a veces
se me ocurre el azar
y otras tantas declaro
cada paso fue dado
como un corte quirúrgico

y el dolor de esos tajos en el experimento
y el temor a morir aún quedando con vida
mas también reivindico un precario coraje
para no empantanar mi osamenta en el barro

no es extraño que ahora me convierta en verdugo
con el filo del hacha de unas pocas razones
unos perros furiosos que me cuidan la espalda
y una puerta cerrada que pronuncia desprecio

mejor quedate afuera
aquí no tienes paso
ni lo pienses
ni intentes
que no existe palabra que perfore los muros
no me apena mirarte revolcado en la mierda

no mereces la paz de beber de esta fuente
rescatada con lágrimas de entre tantas mentiras
no eres digno del verde de las aguas profundas
y la arena rechaza tus amargas pisadas
y los pájaros callan cuando ven tu silueta
y el crepúsculo esconde su color a tus ojos

seré más literal
aquí sos malvenido

pues así como pude regresar del desierto
caminar entre tumbas
desoír a los muertos
he aprendido también 
con quien voy de la mano

domingo, 13 de enero de 2019

en qué supuesto sitio
esperas remendarte la cabeza
y quién está a tu lado para entonces

qué hambre de cloaca tu pobre gelatina
tu fuego tiritando
estás haciendo trampa frente al vidrio
te ves y regurgitas la vergüenza

estás matando el tiempo que no muere
sino que se posterga
y hay un niño puteando en tus entrañas
por esa inmerecida penitencia

a qué hora empieza el show del agua tibia
del témpano hasta el medio
del volumen juicioso
a qué hora viene la caballería
a cagar a balazos a los indios
a qué hora van las series adictivas
para vivir la vida que no tienes

dan ganas de mearse de la risa

y mientras la cortina se te cierra
aceptas que es normal esa desidia
y justificas el aburrimiento
y vas a defender hasta tu tedio

en fin
así va el mundo
y aquellos pocos locos que quedaban
cual niños obedientes
se drogan con un par de horas de netflix

y al sobre a no pensar en cosas feas

sábado, 5 de enero de 2019


lunes, 31 de diciembre de 2018


 

antes de maldecir
recuerda
que todo esto es tuyo
así como tu vida
y no culpes a nadie por tus culpas
más bien vuelve hacia atrás y rememora
la calle que se abría en dos opciones
y elegiste el camino que no era

CDA 01 - Manolo García - Océano Azul


domingo, 30 de diciembre de 2018

entonces unos perros purohueso
despojados de su instinto
residuales
sin olor que les maneje el desoriente
se licúan en remotos callejones
se confunden en los nidos de la niebla
y se llevan cabizbajos e ignorantes
algún hilo del color más desgastado

enredada entre las patas como lastre
la resaca que dejó la madrugada

es inútil exigirles la conciencia
es inútil procurar que lo comprendan

hay un hombre bajo un tanque que derrama
agua gris
con ruido espeso
hacia la calle
y sus manos que procuran evitarlo
pero eso es condición de lo inasible

pasa el perro sin mirar
el tiempo pasa
y el oscuro monigote tan absurdo
danza de un extremo a otro de la acera
sin lograr alguna gota que interrumpa
ese ruido a diente roto
ese olor a flor perdida
el chasquido de las cosas sin regreso

yo no quiero argumentar sobre la angustia
empeñarme en olvidar
y ser olvido
o seguir el curso errante de los perros
porque aún puedo entender al triste loco
que seguro ha de bailar hasta que muera