viernes, 16 de noviembre de 2018
miércoles, 14 de noviembre de 2018
a veces
corto el cable de energía
tengo el switch entrenado en los obstáculos
mi poder de abstracción se manifiesta
entonces me licúo con el alma
silencio
en cierta forma sé
que el mar siempre consigue una salida
pero qué va a explicarte un disidente
la cornada de la bestia da una vuelta
y se clava en sí misma
a poco que la esquivo
más tarde
resucito
y voy con mi cacharro tras el rastro
que olvidaron los mutantes en la arena
hoy me encontré un espejo
con el vidrio astillado
y un hombre ensombreciéndose de angustia
al ver que su espejito se apagaba
hallé también el libro de instrucciones
que a diario le recitan al rumiante
y un candado mugriento y oxidado
para encerrar el mar tras una puerta
de una u otra forma
me fue dado saber este presagio
que cuenta de un negocio promisorio
en manos de tarados
pues nada
a veces sigo un plan que no he trazado
yo no puedo explicarte lo que ignoro
la bestia ataca desde tantos frentes
que solo queda andar improvisando
al menos
hasta ahora
no han conseguido verme de rodillas
esa es la única prueba que me avala
y en realidad no importa que lo creas
corto el cable de energía
tengo el switch entrenado en los obstáculos
mi poder de abstracción se manifiesta
entonces me licúo con el alma
silencio
en cierta forma sé
que el mar siempre consigue una salida
pero qué va a explicarte un disidente
la cornada de la bestia da una vuelta
y se clava en sí misma
a poco que la esquivo
más tarde
resucito
y voy con mi cacharro tras el rastro
que olvidaron los mutantes en la arena
hoy me encontré un espejo
con el vidrio astillado
y un hombre ensombreciéndose de angustia
al ver que su espejito se apagaba
hallé también el libro de instrucciones
que a diario le recitan al rumiante
y un candado mugriento y oxidado
para encerrar el mar tras una puerta
de una u otra forma
me fue dado saber este presagio
que cuenta de un negocio promisorio
en manos de tarados
pues nada
a veces sigo un plan que no he trazado
yo no puedo explicarte lo que ignoro
la bestia ataca desde tantos frentes
que solo queda andar improvisando
al menos
hasta ahora
no han conseguido verme de rodillas
esa es la única prueba que me avala
y en realidad no importa que lo creas
viernes, 9 de noviembre de 2018
jueves, 8 de noviembre de 2018
porque en definitiva
esto es de lo que hablaba
pero no existe el ánimo
ni fuegos que encender
se pierde el pedernal frente al desgaste
el tiempo le amortigua cada chispa
y ese martillo ahí
invento impersonal
golpeando
golpeando
justo por donde pasan
golpeando
y vuelven a pasar
ese martillo atroz
que rompe en automática insistencia
y luego de romperlos ya no son
aquellos
los de ayer
estos muñecos
rociaron con napalm la vieja casa
en donde fui feliz
y nunca más pude encontrar una crisálida
ni el techo vegetal de los parrales
velando en amatista los veranos
ni el ceibo ardiendo rojo en sus espadas
ni el mimbre con el arma preferida
de aquel gallego viejo que supo ser mi abuelo
ahora es un estúpido espiral
tapiado en los extremos
jardín de flor carnívora
y aguas estancadas
de espinas y hormigueros
pintado con colores mentirosos
girando como espectros
van
mirando un celular
los seres que yo amaba
alguna vez creí que el sueño era posible
y ahora pago el precio que paga el inocente
esto es de lo que hablaba
acaso nunca pueda contarte mi tristeza
y no quiero que pienses que la escondo
el ritmo de tu aliento
transcurre paralelo a mis latidos
así eres de importante
se trata de que solo me salva tu sonrisa
esto es de lo que hablaba
pero no existe el ánimo
ni fuegos que encender
se pierde el pedernal frente al desgaste
el tiempo le amortigua cada chispa
y ese martillo ahí
invento impersonal
golpeando
golpeando
justo por donde pasan
golpeando
y vuelven a pasar
ese martillo atroz
que rompe en automática insistencia
y luego de romperlos ya no son
aquellos
los de ayer
estos muñecos
rociaron con napalm la vieja casa
en donde fui feliz
y nunca más pude encontrar una crisálida
ni el techo vegetal de los parrales
velando en amatista los veranos
ni el ceibo ardiendo rojo en sus espadas
ni el mimbre con el arma preferida
de aquel gallego viejo que supo ser mi abuelo
ahora es un estúpido espiral
tapiado en los extremos
jardín de flor carnívora
y aguas estancadas
de espinas y hormigueros
pintado con colores mentirosos
girando como espectros
van
mirando un celular
los seres que yo amaba
alguna vez creí que el sueño era posible
y ahora pago el precio que paga el inocente
esto es de lo que hablaba
acaso nunca pueda contarte mi tristeza
y no quiero que pienses que la escondo
el ritmo de tu aliento
transcurre paralelo a mis latidos
así eres de importante
se trata de que solo me salva tu sonrisa
martes, 30 de octubre de 2018
El Musicomaníaco de "El Pinar" - V
A partir del “Día Del Descubrimiento”, como
nos gustaba llamar a la ocasión en que mi colega melómano me había permitido
conocer su invaluable tesoro, nació, entre ambos, una curiosa amistad. Y digo
curiosa porque nuestras maratónicas conversaciones giraban casi exclusivamente en torno a la música. Prescindíamos de los lugares comunes sobre los que suele edificarse un relacionamiento. Sin que ninguno lo propusiera, trazamos ciertos límites que no
transgredíamos, así que no fue mucho lo que pude saber sobre él y,
probablemente, menos aún lo que él supo
de mí. Existía la convicción que, gracias a la similitud de nuestros gustos
musicales y al amor desmedido que profesábamos por la música, el resto se daría por añadidura. No obstante, merced a detalles insignificantes que,
trabajosamente, conseguía hilar de entre las enmarañadas charlas, supe que el
tipo había sido un avanzado estudiante de medicina, heredero de una
considerable fortuna que le permitía vivir sin sobresaltos y, además, era viudo.
Mis visitas se volvieron
cada vez más habituales y extensas. Podíamos pasar horas enteras escuchando
música o hablando sobre ella. Cada disco desencadenaba multitud de historias, curiosidades o leyendas que, en algún momento, habían llegado a nuestro conocimiento. Disfrutábamos de datos técnicos tales como
fechas de publicación, estudios de grabación, ingenieros de sonido. Nos desafiábamos con los nombres de los integrantes de las diferentes bandas por ver, quién de los dos, recordaba con mayor precisión. Incluso nos referíamos a las giras de cada artista
posterior al lanzamiento del álbum; también, con cuidadosa parquedad, solíamos
recordar anécdotas que sucedieron, o que vivimos, en el momento en que
escuchábamos, por primera vez, algunas de esas grabaciones.
Una tarde de verano, no muy distinta a otras,
resolvimos dar un paseo por el monte. El sol declinaba mansamente hacia el lado del mar y nosotros, tomando mate y en silencio, caminábamos en dirección al arroyo. De pronto, casi al llegar a la orilla,
mi amigo se detuvo sin motivo aparente. Era un individuo tranquilo, reposado,
calmo, sus movimientos no estaban
exentos de cierta parsimonia que, muchas veces y sin que lo advirtiera, me había hecho sonreír. Acaso por eso
mismo me sorprendí cuando se detuvo tan abruptamente. Miraba fijamente hacia la
margen opuesta del arroyo en donde solo pude divisar unos cuantos jóvenes
campamentistas que bailaban al compás de cierta musiquita barata que emitía un
aparato más barato aún. Y más allá de esa inmovilidad repentina, me
atemorizaron sus ojos: bajo los lentes de culo de botella dos ranuras sin alma que destilaban algo parecido al
odio, al desprecio, como si del otro lado contemplara a un abominable enemigo
que era menester aniquilar. De pronto, su boca se contorsionó en un rictus de
maldad contenida y le oí murmurar: “¡Hay que matarlos a todos…!”, como si
mordiera cada palabra.
Esa frase, apenas entró en mis oídos, empezó a
golpear de manera agresiva en las aristas de mi mente, a esa altura de las
circunstancias confusa y conmocionada. El individuo parecía estar lejos, horriblemente
tensionado desde su fría parálisis, como una estaca de acero clavada en medio
del desierto. Entendí de inmediato que se trataba de un nuevo límite que no
pensaba traspasar, así que opté por irme sin decir nada. A cierta distancia
giré mi cabeza y la posición del tipo no había variado en absoluto, por lo que
deduje que ni se había enterado de mi alejamiento. Anochecía lentamente.
Al llegar al puente, presa de mil
interrogantes, sentí que un escalofrío
recorría mi espalda. Decidí desandar el camino. Sentí la imperiosa necesidad de
regresar al hogar de mi anfitrión. Lentamente volví a atravesar el monte en
dirección a la casa. Al llegar golpeé la puerta: una, dos, tres veces sin
respuesta, giré el picaporte: la puerta estaba abierta; dirigí mis pasos hacia
la sala de música, bajé silenciosamente los escalones de piedra y, al llegar a
la puerta, la hallé cerrada por primera vez desde que había conocido a mi
amigo. Intenté abrirla pero fue inútil, opté por darle un pequeño empujón con
el hombro: en vano. Obviamente, si el sujeto estaba adentro, no deseaba
recibirme, por lo que este límite era más claro que cualquiera de los intuidos
y no me quedaba más remedio que irme. Estaba angustiado y no encontraba una
buena razón para sentirme de ese modo. Sentía una especie de opresión en el
pecho cuando me di cuenta que respiraba con dificultad. Una oscura premonición
que, de haberlo intentado, seguramente no hubiera conseguido explicar. Entonces,
ese grito… , un grito desesperado, empapado en dolor, emergente de las entrañas
de un sufrimiento atroz e inhumano y que provenía de la sala de música.
Una oleada de indignación subió hasta mi
cerebro, el grito era el de una mujer, en una milésima de segundo (lo que tardé en reaccionar) sentí que se
deshacían en mil pedazos todos los
límites impuestos y reventé la cerradura de la puerta con una patada. La puerta se abrió lentamente,
chirriando, insoportablemente pesada. Con los ojos vendados y atada a la silla
de metal, una joven desnuda, con auriculares en sus oídos y sensores adheridos
en distintas zonas de su cabeza, se convulsionaba enloquecida, mientras su
garganta emitía sonidos indescriptibles y sangraba por todos los poros de su
piel.
sábado, 20 de octubre de 2018
repetido en estrofas
cambiando el orden sucio
haciendo mil enroques con palabras
percutiendo
sobre el metal durísimo del tiempo
y vuelta a comenzar el crucigrama
tal vez me quede algo por decir
no sé
tal vez alguna brizna destelle y se haga eco
en una forma estúpida y obscena
para darle color al artificio
y puede ser verdad que todos estos charcos
se sequen sin remedio
que el loco se deshaga del andrajo
y se adapte al mutismo del cascote
o alguien juzgue errónea mi jugada
o asculten con un pie si aún respiro
o siga sin ser nadie siendo todos
de qué manera van a acobardarme
los tontos paradigmas de los tontos
lo supe de antemano si esto se trataba de una guerra
antes de comenzar a dar batalla
ya me llevaba bien con la derrota
insisto
en solitaria y terca resistencia
percuto
mirando el pulso ciego de los días
aguanto
el mar de pus de este mundo mediocre
y si algo me enseñó morirme tanto
fue a que resucitara peor que antes
acaso el manantial fluya más lento
acaso el acarreo es siempre el mismo
mas nunca caracol
jamás silencio
no quiero un alma fría y mineral
sobreviviendo
si soy un adoquín
que alguien me alce
y me arroje con rabia hacia los vidrios
de los escaparates de los necios
cambiando el orden sucio
haciendo mil enroques con palabras
percutiendo
sobre el metal durísimo del tiempo
y vuelta a comenzar el crucigrama
tal vez me quede algo por decir
no sé
tal vez alguna brizna destelle y se haga eco
en una forma estúpida y obscena
para darle color al artificio
y puede ser verdad que todos estos charcos
se sequen sin remedio
que el loco se deshaga del andrajo
y se adapte al mutismo del cascote
o alguien juzgue errónea mi jugada
o asculten con un pie si aún respiro
o siga sin ser nadie siendo todos
de qué manera van a acobardarme
los tontos paradigmas de los tontos
lo supe de antemano si esto se trataba de una guerra
antes de comenzar a dar batalla
ya me llevaba bien con la derrota
insisto
en solitaria y terca resistencia
percuto
mirando el pulso ciego de los días
aguanto
el mar de pus de este mundo mediocre
y si algo me enseñó morirme tanto
fue a que resucitara peor que antes
acaso el manantial fluya más lento
acaso el acarreo es siempre el mismo
mas nunca caracol
jamás silencio
no quiero un alma fría y mineral
sobreviviendo
si soy un adoquín
que alguien me alce
y me arroje con rabia hacia los vidrios
de los escaparates de los necios
viernes, 19 de octubre de 2018
para entender el cielo
necesito de pájaros
el vacío de dios no me molesta
ni las nubes
ni los cuentos que antes me contaron
podría soportar la misma muerte
para entender el resto que no digo
tengo tu amor llenándome las manos
no hay nada más sencillo de expresar
y en esta plenitud
comienzas a medir lo intrascendente
desdeño el mal aliento de otras almas
no le regalo tiempo a lo mezquino
elijo estar contigo cada día
no hay nada más sencillo de expresar
para entender la vida
te necesito a vos
volar
y respirar el cielo de tu alma
necesito de pájaros
el vacío de dios no me molesta
ni las nubes
ni los cuentos que antes me contaron
podría soportar la misma muerte
para entender el resto que no digo
tengo tu amor llenándome las manos
no hay nada más sencillo de expresar
y en esta plenitud
comienzas a medir lo intrascendente
desdeño el mal aliento de otras almas
no le regalo tiempo a lo mezquino
elijo estar contigo cada día
no hay nada más sencillo de expresar
para entender la vida
te necesito a vos
volar
y respirar el cielo de tu alma
viernes, 12 de octubre de 2018
a veces siento eso
como cuando te agravian
los cuchillos del diablo
y un silencio perfecto
nos masacra el aliento
y ni nadie viniendo
por la calle vacía
yo lo ví con tus ojos
apretaba tu mano
te acordás
caminaba
en el viento del sur
en octubre
contigo
me llamó la atención
la faena infructuosa
albañil-cirujano
de la estética inútil
el revoque en el muro
el que mira hacia el este
y el ladrillo sin dientes
cuando entraba la tarde
es que el tiempo se queda
defendiendo recuerdos
bajo pátinas nuevas
y eso es tanta mentira
no me dejes mentir
no me dejes caer
no me tengas clemencia
yo soy esos ladrillos
conteniendo a los muertos
cementerio central
en el centro del abra
vos y yo de la mano
vos y yo para siempre
sin que nadie nos vea
lo demás es el resto
y no hace a esta historia
como cuando te agravian
los cuchillos del diablo
y un silencio perfecto
nos masacra el aliento
y ni nadie viniendo
por la calle vacía
yo lo ví con tus ojos
apretaba tu mano
te acordás
caminaba
en el viento del sur
en octubre
contigo
me llamó la atención
la faena infructuosa
albañil-cirujano
de la estética inútil
el revoque en el muro
el que mira hacia el este
y el ladrillo sin dientes
cuando entraba la tarde
es que el tiempo se queda
defendiendo recuerdos
bajo pátinas nuevas
y eso es tanta mentira
no me dejes mentir
no me dejes caer
no me tengas clemencia
yo soy esos ladrillos
conteniendo a los muertos
cementerio central
en el centro del abra
vos y yo de la mano
vos y yo para siempre
sin que nadie nos vea
lo demás es el resto
y no hace a esta historia
martes, 9 de octubre de 2018
ETI 19 - Ladies Of The Road - King Crimson
A flower lady's daughter
As sweet as holy water
Said, "I'm the school reporter
Please teach me", well I taught her.
Two fingered levi'd sister
Said, "Peace", I stopped I kissed her.
Said, "I'm a male resister",
I smiled and just unzipped her.
High diving Chinese trender
Black hair and black suspender
Said, "Please me no surrender
Just love to feel your Fender".
All of you know that the girls of the road
Are like apples you stole in your youth.
All of you know that the girls of the road
Been around but are versed in the truth.
Stone-headed Frisco spacer
Ate all the meat I gave her
Said would I like to taste hers
And even craved the flavor
"Like marron-glaced fish bones
Oh lady hit the road!"
As sweet as holy water
Said, "I'm the school reporter
Please teach me", well I taught her.
Two fingered levi'd sister
Said, "Peace", I stopped I kissed her.
Said, "I'm a male resister",
I smiled and just unzipped her.
High diving Chinese trender
Black hair and black suspender
Said, "Please me no surrender
Just love to feel your Fender".
All of you know that the girls of the road
Are like apples you stole in your youth.
All of you know that the girls of the road
Been around but are versed in the truth.
Stone-headed Frisco spacer
Ate all the meat I gave her
Said would I like to taste hers
And even craved the flavor
"Like marron-glaced fish bones
Oh lady hit the road!"
DAMAS DE LA CARRETERA
La hija de una dama en flor
(tan dulce como el agua bendita),
dijo: "Soy la reportera de la escuela.
Por favor, enséñame." Bueno, yo le enseñé.
Con dos dedos, la hermana en Levi's,
dijo: "Paz". Yo me detuve. La besé.
Dijo: "Soy feminista".
Le sonreí y bajé su cremallera.
La buceadora con rasgos chinos:
pelo negro y ligas negras,
Dijo: "Por favor, no hagas que me rinda.
Solo amo sentir tu Fender".
Todos ustedes saben que las chicas de la carretera
son como las manzanas que robamos en la juventud.
Todos ustedes saben que las chicas de la carretera
andan en la vuelta, pero saben muy bien la verdad.
La testaruda separada de Frisco
comió toda la carne que le di.
Dijo que me iba a gustar la suya
y que, incluso, añoraría su sabor
"como de espinas de pescado confitadas...
Oh, Dama, sigue tu camino!"
(tan dulce como el agua bendita),
dijo: "Soy la reportera de la escuela.
Por favor, enséñame." Bueno, yo le enseñé.
Con dos dedos, la hermana en Levi's,
dijo: "Paz". Yo me detuve. La besé.
Dijo: "Soy feminista".
Le sonreí y bajé su cremallera.
La buceadora con rasgos chinos:
pelo negro y ligas negras,
Dijo: "Por favor, no hagas que me rinda.
Solo amo sentir tu Fender".
Todos ustedes saben que las chicas de la carretera
son como las manzanas que robamos en la juventud.
Todos ustedes saben que las chicas de la carretera
andan en la vuelta, pero saben muy bien la verdad.
La testaruda separada de Frisco
comió toda la carne que le di.
Dijo que me iba a gustar la suya
y que, incluso, añoraría su sabor
"como de espinas de pescado confitadas...
Oh, Dama, sigue tu camino!"
lunes, 8 de octubre de 2018
siempre he tenido un mundo entre las manos
y vuelos razonables
prendidas de alfileres
constantemente a punto de evadirse
un par de buenas cosas que creer
y poco más que eso
dentro del panorama devastado
debajo de las ruinas de este tiempo
respiro
mantengo la trinchera del iluso
qué más quisiera yo que reprocharme
la pésima visión
el ritmo de este amor destartalado
con solo unos bastones miserables
no obstante
siempre quedan pendientes los abrazos
entonces me dan ganas de escribir
de sacudir las piedras derrumbadas
de abrir los brazos para recibirte
y hay un color distinto que amanece
siempre he tenido un mundo entre las manos
pero no estabas vos para entenderlo
pero no estabas vos para explicarme
desde la suavidad de una caricia
que esto de andar así día tras día
porfiando
resistiendo
preguntando
tendría finalmente algún sentido
y vuelos razonables
prendidas de alfileres
constantemente a punto de evadirse
un par de buenas cosas que creer
y poco más que eso
dentro del panorama devastado
debajo de las ruinas de este tiempo
respiro
mantengo la trinchera del iluso
qué más quisiera yo que reprocharme
la pésima visión
el ritmo de este amor destartalado
con solo unos bastones miserables
no obstante
siempre quedan pendientes los abrazos
entonces me dan ganas de escribir
de sacudir las piedras derrumbadas
de abrir los brazos para recibirte
y hay un color distinto que amanece
siempre he tenido un mundo entre las manos
pero no estabas vos para entenderlo
pero no estabas vos para explicarme
desde la suavidad de una caricia
que esto de andar así día tras día
porfiando
resistiendo
preguntando
tendría finalmente algún sentido
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