sábado, 17 de diciembre de 2011

Esbozo

para cuando no estás
escribo versos

los vuelvo a recordar cuando te abrazo

me suele confundir el orden de la estrofa
me asusta el sentimiento de lo ajeno

y ahora que lo pienso
desbaraté con agua la acuarela
y el color de lo cierto se licúa

espectros en continua dispersión
como el polvo de agua de la niebla

para cuando no estás
escribo versos
que olvido por farsantes y embusteros

olvido cada uno y en desorden

hasta que los reencuentro

en la tibieza
lenta
de tu boca

viernes, 16 de diciembre de 2011

Reversión

me siento complacido
de no tener un libro con respuestas
ni un párrafo perdido entre las hojas
quizás una palabra
o dos
en purgatorio
de este margen de error que me permito

así que cuanto leas es mentira
así que cuanto escribo no es tan cierto

dibujo la silueta de algún tipo
que prueba una cornisa diferente
a cada vez que el alma lo demanda

y es parecido a mí
pero es distinto

martes, 13 de diciembre de 2011

Entrega

nunca fue necesario hacerse de la flor

debíamos quitarnos los andrajos
que te compró tu padre
que te puso tu madre
y la costumbre negra del invierno

así como es inútil robar de un manotazo
el amarillo triste
que arrasa tus pupilas en otoño

será pues la conciencia de nuestra brevedad
quien mueve las mezquinas ceremonias

entonces
nunca fue necesario hacerse de su cuerpo
para saber que puedes amarla eternamente

pues soy un pasajero
sentado a tu costado
y es preciso el silencio para mirar más limpio

como si nuestras manos olvidaran
el modo de aferrarse
y sólo comprendieran la caricia

nunca fue necesario pedirte nada a cambio
porque cuanto te di me completaba

y a cada vez que pude darte algo
sentí multiplicar lo que tenía

martes, 6 de diciembre de 2011

Fuera De Mercado

sería ese cartel de tantos días
igual
que se quedó a vivir en el paisaje
como una idea absurda
de esquinas aburridas

no obstante pude ver que se encorvaba
imperceptiblemente
y pude ver reptar el deterioro
las manchas que anticipan el caer
desde el desgaste

acaso ahora pienses que exagero
que todo sigue igual
y lo que habita
es cierta pesadumbre aletargada
los años como azufre
en un charco de tiempo

y digo que es posible
tu forma de entender aquella forma
sonrisa de mujer de propaganda
vendiendo un sueño breve y a tu alcance

qué voy a hacer con todas las mentiras
cuando el cartel se caiga

qué vas a hacer contigo y con el sueño
cuando cumpla su ciclo
y nadie sea capaz de repararlo

no existe tal verdad que nos ampare

no sé quien de los dos está en lo cierto

camino

veo el agua
transcurriendo

voy más solo
a cada vez
con mi tristeza

y prefiero no comprar lo que está en venta

y disfruto de lo que no tiene precio

martes, 29 de noviembre de 2011

Destierrados

después de tantas horas mirando al relojero
te aburre la rutina de las vacas
te aburre la más joven
con tetas como cántaros
y su mugido histérico
subiendo en espiral hasta astillarse

la aguja permanece en zona inmóvil
(no existe la más mínima sospecha)
así que se te empaña el periscopio
con tu propio jadeo
y aprietas el botón de las ofertas

los viejos sacerdotes del negocio
de gestos ampulosos
de lenguas oferentes
se ven algo cansados
están diciendo el salmo equivocado
y tú que ya no escuchas
te vas quedando gris de tanto humo

y lo peor de todo es que llegaste
a la última vocal del crucigrama

abriste la canilla en mal momento

tan fuera de lugar
como una espina
clavada en la mitad de la garganta

así que mala suerte compañero

el agua de allá abajo se confunde
y el mundo está más seco que una piedra

cuando corten la luz dentro del frasco
y apaguen la señal de los comandos
y un funcionario muerto y reemplazable
incline la balanza hacia el agujero
vas a caer de bruces al pantano
donde la gente huele a basurero

vas a saber entonces lo que es bueno

un rapto de locura
sólo es eso
consigues balbucear a duras penas
y el índice de dios te parte al medio

así que paga el precio
por la omisión que hiciste del legado
que te inculcaron desde el nacimiento

no eres digno de vivir entre los hombres

mereces
de ahora en más
este destierro

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nuevo Mester de Juglaría - IV

CHICO BUARQUE
"Cáliz"

¡Padre! ¡Aparta de mi ese cáliz
de vino tinto de sangre!

¿Cómo beber de esa bebida amarga,
tragar dolor, engullirlo a la fuerza,
si aún callada la boca, resta el pecho?
El silencio en la ciudad no se escucha.
¿De qué me vale ser hijo de santa?
Mejor sería ser hijo de otra,
otra realidad menos muerta.
Tanta mentira, tanta fuerza bruta...

¡Cómo es difícil despertar callado
si en la callada noche me daño!
Quiero lanzar un grito deshumano
que es una manera de ser escuchado.
Todo ese silencio me aturde,
aturdido permanezco atento
en la tribuna, para, en cualquier momento,
ver emerger el monstruo de la laguna.

De tan gorda la chancha ya no anda,
de tan usado el cuchillo ya no corta.
¡Cómo es difícil, padre, abrir la puerta!
Esa palabra presa en la garganta...
Este homérico mundo mareado...
¿De qué sirve tener buena voluntad
si aún callado el pecho, resta la cabeza
de los borrachos del centro de la ciudad?

Tal vez el mundo no sea pequeño (¡Cállese!)
Ni sea la vida un hecho consumado
Quiero inventar mi propio pecado
Quiero morir de mi propio veneno (¡Padre! ¡Cállese!)
Quiero perder de una vez mi cabeza
Que mi cabeza pierda su juicio
Quiero aspirar humo de aceite diesel
Embriagarme hasta que alguien me olvide

sábado, 19 de noviembre de 2011

viernes, 18 de noviembre de 2011

Interludio

miré hacia atrás y tuve una confusa sensación

era una sombra densa de noche movediza
era un tejido grueso de hilo apelmazado

es que se hace difícil mirar en perspectiva
parado como estoy
sobre una línea recta
acaso horizontal a todo aquel paisaje
en donde las cenizas se funden con el cielo

supongo que no quise hacerme de una altura
supongo que escogí
que fue mi opción
y mi trayecto
rodear una por una las montañas
negarme a los caminos empinados
y no pagar jamás
el precio de trepar a lo más alto
por ser la admiración de tanto bobo

y ahora está ese bulto de caras derretidas
fundidas como plástico
entre las hojas de mi calendario
ahora están los nudos de grises cabelleras
que antaño acaricié
en tiempos de tempranas ceremonias
ahora esa tristeza de calles solitarias
y una ciudad sin nombre
golpeándome los ojos con violencia

un animal pesado que arrastra a duras penas
su inútil cargamento
y deja tras de sí
el líquido viscoso y nacarado
que dura un poco más
si está nublado

ahora con más tiempo en la valija

ahora que la luz se va apagando

ahora que hay tan poco entre mis manos

ahora que me siento tan liviano

y que cargo
solo con
lo necesario

miro atrás
un momento
y me sonrío

y adelante
que hoy empieza
el recorrido

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Árbol

el nido del patriarca se sacude
y todos sus guardianes
parecen confundidos

el policía idiota
no sabe a quien pegarle
el soldado dispara a cualquier parte
las órdenes de dios se contradicen

yo que miré al imbécil cargando diez mil piedras
por desviar el mar
por levantar el muro
que nunca impedirá lo inevitable
no puedo contener la carcajada

inútil reclutar más albañiles
pedirles eficiencia
-una cárcel por día-
cuando el complot asoma hasta en la sombra
del árbol de la plaza
cuando los ciegos tienen ojos sanos
y el enemigo se hace imcomprensible

me paso a los profetas por el forro

auguro un tiempo libre

no me digas
que crees en el cuentito que inventaron
para que tengas miedo del mañana

será cuestión de tiempo que este asunto
se vaya a resolver como se debe
y no poniendo un parche en cada falta

escucho cómo crujen las raíces
escucho el ruido seco de la grieta
percibo en mi interior la piel del hombre

el vértigo recicla y acelera
la esencia que prescinde del letargo
y un niño se despierta bajo el día
sabiéndose infinito

por fin hemos llegado a los umbrales
al cruce de un camino inexorable

y los pocos idiotas que persistan
en mantener un orden que se apaga
serán parte del circo trashumante

e irán
de pueblo en pueblo
dando lástima

martes, 8 de noviembre de 2011

En Otra

a fin de cuentas tengo
no más de dos opciones
y elegiré mi sitio
del lado de la luz subestimada

contrario a lo que crees
pondré mis manos
en la línea de cal de los peligros

y voy a estar dispuesto a responderle
a tu ciudad de alambres
con pájaros de pluma iridiscente

está la puerta abierta
casi siempre
excepto cuando no debo esperarte
pues aprendí a leer en la tormenta
las nubes de vapor sin contenido
la gota azul de los desequilibrios
el cielo que amenaza y no se vierte

e inútil que persigas algún daño
ya no tengo un lugar para la herida
y extintos tus alardes de cuchillo
pedazos acerados de la escarcha

estoy detrás del sol de tu memoria
viviendo de las cosas que olvidaste
y puedes regresar si se te antoja

las cosas han cambiado desde entonces
y el pasto se ha comido la vereda
el cielo resplandece cada tarde
y no he tenido tiempo de acordarme