jueves, 26 de agosto de 2010

Pierrot

son todos los momentos
ahora
cuando miro sonriendo el decorado
las pálidas actrices
los pésimos actores
la búsqueda infructuosa
de un fin imprevisible

el argumento poco convincente

con esa luz que ciega y disimula
las tablas agujereadas
del escenario en ruinas

ahora
cuando aprendí a mirar la enredadera
y el cielo es un asunto de tus brazos
cuando me fui cayendo
hasta llegar a ser
el ojo del fantasma instransigente
que mira desde abajo y no confunde
una comedia absurda
vistiendo los andrajos de este drama

ahora ando vestido de payaso
y juego a involucrarme con la trama
sabiendo de antemano que alguien miente
que nadie va a venderme de esa droga
que no quiero comprar sus paraísos
que ya vi la textura del espejo
y me gustó beber de lo más simple

son todos los momentos
exentos del parásito del miedo
corriendo hasta un rincón que nadie sabe
en donde estarás tú para abrigarme

y para hacer reales mis palabras

sábado, 21 de agosto de 2010

De Regreso

tanta ambición en tan poquita cosa
recuerdas
nunca fuimos tan grandes como entonces
teníamos un plan y algunos mapas
marcados a la inversa
con flechas de veneno insobornable

teníamos mil versos inmortales
que ya ni recordamos
y la soberbia propia del imbécil
y la imprudencia exacta de los años

teníamos a dios de nuestro lado
y todas las verdades en la boca
un juramento roto diariamente
una ambición de mártires o héroes

y mira donde estamos

y mira qué quedó de la tormenta

y mira que fue un juego
no me creas
yo sólo me sonrío de mi mismo

ahora que los ojos ven más lejos
que es una forma de mirar más cerca
sentados frente al mar
como dos náufragos
hablamos de inventar un instructivo
que sólo sea útil para ciegos

y es bueno estar aquí
oír tu risa
sentir la suavidad de tu presencia
saber que nos salvamos del desastre
pensar
con humildad
en otro sueño

vivir después de mil resurrecciones

beber
de a dos
el agua
que nos queda

domingo, 15 de agosto de 2010

Prospección

tensa la cuerda del violín que sabe
desanudar el nervio
en ese viejo río de otoño empecinado
en esas coordenadas
de lámparas violetas
pintando a duras penas la trinchera
en el rincón austral
donde hasta ayer
morías

y ahora no te agrede la llovizna

ni el monstruo pertinaz y pendenciero
mordiendo
sin motivo
tus delicias

tengo las uñas rotas de tanto que he escarbado
y el rastro de la sangre ni me importa

tengo un lugar sombrío
en medio de la hoguera
que en buena ley gané
que me merezco
y sólo pido verte a mi costado
para que se haga carne la alegría

mejor pensar que todos los poemas
hablaban de lo mismo
y que nomás faltaban dos pupilas
para entender el aire
pulsando tus ignotas melodías

miércoles, 11 de agosto de 2010

Suavidad


será que van los años
sosegando el galope
aunque el caballo siga con ganas de horizonte
y no hay mejor perfume que un viento no previsto
y siempre los deseos
de transgredir lo cierto
chasquean como ráfaga en la sangre

miré encima del fuego que andaba provocándome
y me invadió el sentido de lo muerto
ahora se qué cosas lo alimentan
y no acostumbro hablar con los borrachos
desde pequeño anduve sin cuchillo
buscando una mirada que me abarque

cuando entendí aquel juego de barajas
que a diario proponían los tahúres
no hice más que apuestas de mi miedo
y los dejé ganar para ser libre

después llegaste vos y mi extravío
de estos pobres versitos mal hablados

después llegaste vos
sencillamente
y me volví un poeta entre tus labios

será todo ese tiempo transcurrido
que me enseñó a querer lo verdadero

martes, 15 de junio de 2010

Señores

no hay dosis suficiente
hemos subido tanto
que ahora
el cielo nos compete
y el árbol que trepamos
domina una extensión amarillenta

así que haremos uso de argumentos
acerca de lidiar con nuestro vértigo 
todo por validar esta soberbia
y hacer creíble el circo miserable
en donde ya no existen emociones


somos rehenes pues de las alturas
tenemos el desprecio en el gatillo
y un índice inclemente
dispuesto a defender la paranoia

somos esta demencia con pretextos
descalzos sobre un campo de alfileres

muñecos de aserrín descascarados

mentiras resistiendo a duras penas
detrás de un muro casi derrumbado

viernes, 21 de mayo de 2010

Densolación

y yo que fui testigo
del arlequín del hambre
bailando en las cornisas

cuando la noche era
festejo de secuaces
con pluma y fechoría

cuando me daban ganas
de un sueño a cada risa

cuando las sensaciones
subían a raudales
y el precio era el latido
 

y la mirada limpia

uno se complacía
de recitar sin prisa
aquel tiempo desnudo
carente de sentido

y yo que fui testigo 
de muertes y atropellos
del ángel degollado
por míseros verdugos
 

ahora me entristece
el suelo empobrecido

el páramo en que yace
el sueño intransigente
o tantos cementerios
de cosas imprevistas

el peso gris y hostil
que obliga al paquidermo

pesado

tan pesado

atónito al pensar
por qué su tanta carga

por qué
su demasiado

y yo que fui testigo
de la delgada línea
de los equilibristas
que vi la transparencia
llorar en los cristales
que comprendí las causas
de caminar liviano
dejé de repetirme
algunas esperanzas

sábado, 8 de mayo de 2010

Sálvame

no hay corazón afuera que encuentre algún camino

los pasos que percuten
recuerdan
palacios donde nadie ha de llegar
casas sin nadie
inmensas extensiones
rompiendo las pupilas de un idiota

abrázame esta noche

quisiera ser la víctima del fraude
pensar que no estoy solo
llorar desde tus ojos

sentir
por un instante
que no hay oscuridad
ni precipicio

sentir
que somos dos
hasta mañana

o hasta que me despierte el asesino

lunes, 3 de mayo de 2010

Dependencias

quisieras explicarte
el áspero sonido
que escribe mi cuchillo

la tarde pudo ser un nido muerto
o pudo ser guitarra
pulsando un sol extinto entre fogatas

depende del invierno

a veces
sólo a veces
rozamos la ceniza
en donde hemos guardado aquellas sogas

y ocurren los milagros

y estas palabras saben ser caricias
también
cuando la piel del alma se desnuda

quisiera yo explicar mejor las cosas

pero es de noche ahora
y hace frío

jueves, 8 de abril de 2010

Síndrome

cuestión de conexiones
pensaba
mirándome hacia adentro

es lástima o piedad
por esos seres ciegos
que van a la deriva

y entonces me alegraba
el ruido de los cascos
dispersos en la niebla

cuestión de conexiones
azar de ver azahares

 o símbolos confusos
hozando lo fortuito


hubo quien seccionaba

la carne de estos versos
y no encontró otra cosa
que un poco de ceniza

hubo quien ofrecía
colgar de los rincones
las cosas que detesto

hubo quien tomó nota
pensando que le hablaba

los días transcurrieron vaciando cada vaso

mi barco despreciaba los puertos sucesivos

en fin
te aburrirías
pensaba
si te cuento

tú sabes que se trata de hablar con el espejo
por eso siempre amé
la voz de tu silencio

lunes, 5 de abril de 2010

Ración

la luna empantanada
resiste como puede
sobre un charco de bilis


apenas queda luz
y dan vergüenza ajena
esas siluetas flacas
con ínfulas de diablo


escupen al caldero


sobre esa sopa inmunda
hecha de sombra espesa

creo que pocas cosas podrían asustarme

creo que he visto mucho
y el resto se parece
a ciertas pesadillas

y si algo me sorprende
no son los cocineros de los ascos
no son los alfileres de la bestia
sino la cara imbécil de ese hombre
que espera con su plato
su mísera ración de agua podrida