martes, 19 de octubre de 2010

Permanencia

la próxima palabra es predecible
y creo
que aquella habitación llena de escudos
que aquella sala ahogada con disfraces
apenas me sirvió para explicarme
que no quería ser como ellos quieren

sencillo
como beber del agua subterránea
como gozar del mar sobre los ojos
como abrazar muy fuerte tu ternura

y no estuvo tan mal la peripecia
si he llegado hasta aquí
y aún me veo


no hay mucho que explicar
no hay tal hazaña
si la estrella fugaz que perseguía
contaba con que yo no la alcanzara

si luego de entrever su breve lapso
fui fiel al rastro azul que proponía

jueves, 7 de octubre de 2010

Cacería

ese ¨concepto exangüe
esa dislexia
de cierta letra aciaga
que va pintando el libro de los hombres
la liviandad de aquellos
que buscan obstruír las cañerías
las sogas al acecho
de todo lo que late y que difiere
el odio adherido a los tañidos
que nacen
del badajo
disonante

con qué derecho pues
con qué criterio
si a todos nos iguala el cielo abierto
y cada quien maneja como quiere
la forma caprichosa de la nube

la única verdad que reconozco
es el vuelo que nace de las alas

la única tristeza que me mata
es ver tantos fusiles en los ojos

martes, 5 de octubre de 2010

Esquivando

debiera decir algo
pero olvidé las manos
el día que rompí con la estructura
y supe que la red era un invento
paupérrimo
e inútil
producto de mi estéril mecanismo
la triste consecuencia del naufragio
la última ilusión del egoísta

debiera decir cosas como trapos
en una esfera azul
de olores fétidos
debiera no deberme la sordera
ni un texto zambulléndose en la ciénaga
pero resulta ser que lo he pensado
y me alisté en el bando de los mudos

que cada cual asuma el plumerío
con el que va a empezar a pavonearse

me aburro del enchastre que dejaste

y no vine a limpiarte la vereda

intento andar descalzo por la vida
y ya bastante tengo
con esto de esquivar a duras penas
las bolitas de mierda del rebaño

domingo, 3 de octubre de 2010

El Fantasma

y cómo vas a seguirme si yo borro las huellas
si hablo susurrando
y no cargo una flecha que apunte hacia mi mismo
y no conocerás
a menos que yo quiera
la casa inexistente
la efímera vereda
la luz anaranjada que tirita
de bruces al incierto paradero

es un caso insoluble
cuando pronuncio el nombre de las calles

como un chirriar de tiza en la pizarra
y se te caen dos dientes
y se te salta un ojo
y el vidrio va a astillarte la cabeza
si insistes en correr tras el espectro

el arlequín se puso la armadura
probó del cáliz de los asesinos
y consiguió un cuchillo carnicero
en una escena triste
de la que nadie quiere
saber
o formar parte

no obstante existen bichos pertinaces
que creen que han visto a dios en la basura

y cómo puede ser que quieras acercarte
al manantial del ácido
al sabor del antídoto
que cura lo incurable
cuando ya te aprendiste las mentiras
y sabes que se trata de veneno

verás
cuando estés cerca
me buscaré más frío
me encerraré en la noche
y arrancaré mi lengua por si acaso

y no digas después que te perdiste

no he sido ni seré lo que buscabas

viernes, 1 de octubre de 2010

Innecesario

puedo dejar un rastro de escuálidas palabras
dejarte algún ramito
de paz
y un sortilegio
para cuando los perros se empeñen en cazarte
un túnel impreciso
hacia la madrugada
o hacia la bocanada del aire que te falta

es un asunto serio palpar tantas carencias
ponerme en tu lugar
sintiéndome algo idiota
por eso de saber que es pura egolatría
o que se queda a medias
y nunca es suficiente

no tengo mucho más que versos que no riman
en medio de un camino
quebrado
que bifurca
en el momento justo que digo tonterías

puedo intentar un beso que te procure el alma
y guardar un abrazo para cuando regreses
y un río de palabras
que mueren en burbujas
con el convencimiento
que no nos hacen falta