miércoles, 19 de abril de 2017

hasta que estaba niño
y algunos postigones
decían el misterio

y todas las preguntas
que no iba a responderme la tristeza
hacían una fila
para patearle el culo a mi inocencia

y había gente oscura
con ojos tan lluviosos
que casi desteñían

y a la diestra de un dios sin argumentos
iba arrancando piel
para entender las costras incorrectas

por eso en el vacío del domingo
solía caminar
con un amigo muerto
hasta llegar al límite del puerto

y cuando estaba niño
con instinto de perro
no supe que buscaba otro camino

no supe dónde mierda me dolía

no supe hacia qué sitio
ni hasta cuando

o que después del mar
con un poco de suerte
hallara la respuesta que no existe

lunes, 10 de abril de 2017

dejo hacer a la luna
diseminando el aire que expele mi silueta
dejo que la araña teja su telaraña
dejo el camino hoy
que ayer dejé con pocas convicciones
dejo dejar y voy a la raíz de un bienentrego
y puedo ser feliz con casi nada
y tengo esta dulce obligación de no tenerme
de dejarme fluctuar sobre los días
crucificado entonces por la calma
encadenado a tanta libertad que me somete

después supe el secreto
y estaba antes que todo el egoísmo
y pese a demorar
salté la reja de las enseñanzas

entonces empecé a despojarme
y me sentí mejor conmigo mismo

viernes, 10 de marzo de 2017

partamos de la base
que no es posible que mi risa se atenúe
que no pueda prescindir de la ironía
cuando agitás los brazos
y gritás el mismo idioma del cordero
en mi capacidad
de almacenar neblinas
arremolino el viento
le vuelo la cabeza al logaritmo
y me contemplo en un agujero irremediable
tengo tijeras negras
estiletes
varillas de hierro carcomido
y trizo alegremente
el cordón umbilical de tu lógica podrida

es así
otra vez
como antesnoches
dinamitando confesiones de suicidios
porque sé
que guardás en un bolsillo solapado
un blíster
con pastillas de sabor

para volver más bobo de la muerte

lunes, 6 de marzo de 2017

jueves, 23 de febrero de 2017

no me toca juzgar la dirección del riel
ni el número infinito de vagones
y menos advertir
y menos pronunciar
la mínima palabra
que es una gota de aire
en la respiración de cuanto ocurre

voy aprendiendo el silbo y el esquive
detenido detrás
del simultáneo asalto de pantallas
voy comprendiendo a tientas el dialecto
y escucho en otra parte
aquello que pronuncian los silencios

si donde estoy no hay vías
si decidí bajarme
si supe que ausentarme era mi viaje

apenas ese ruido del metal mintiendo estrellas
en la velocidad de la fricción
estela misteriosa de un segundo
bandera de las chispas de las ruedas

cierta lección de un libro impronunciable
debajo de un candil
de llamas harapientas
un pasajero inmóvil
rompiéndose los dientes contra el viento
donde la letra arrea escarabajos
inquietos escorpiones
arañas que se escapan hacia el alma

no me toca juzgar mientras resiste
bajo el caparazón
mi única paciencia
no me toca saber lo que no entiendo
pude sentir en mi más claramente
las letras explicadas con hormigas

y el tiempo nunca está a favor de nadie
y sigo siendo el dueño de mis pies
aquí no hay vías
y no voy a juzgar el recorrido
cada quien irá sabiendo a donde llega

yo me limito a ver el horizonte

viernes, 3 de febrero de 2017

y mientras el desfile
que regocija al dios de los idiotas
destila un aire infecto
y por desgracia o no
me ensucia la vereda
mientras la pirotécnica sonrisa
las pupilas de plástico
y las tetas de goma
le dan buenos motivos al violento
un gusto de aserrín seca mis labios
y escupo clavos viejos
y herrumbre de los días que presiento
ajenos
opuestos a la mínima reacción de mi silencio

mientras se vuelve célebre la nada
y se idolatra al cero
mientras alrededor
se están muriendo todos
y vos seguís hablándole de vos a un aparato
como si en otra parte alguien te escuchara
mientras el mundo quema las últimas escamas
y escribís porquerías
en un planeta que existe en tu pantalla
te queda tiempo aún para estar triste
por no poder comprarte los zapatos
 
soy el espectador de los agujeros
soy un mendigo ciego
que pide la piedad de algo que exalte
que espera se filtre por la ranura
no más que un breve lapso de luciérnaga
un hilo incandescente que visite
el mísero santuario que me queda

con los días contados
con pocas esperanzas de hallar algo de vos que me alimente
con todas las barajas a la vista
desnudo y aburrido
escribo el testamento de los pocos
como si en otra parte alguien me leyera

viernes, 20 de enero de 2017

y si rompí el contrato
y si mis inocencias pagaron por demás
cada gramo de dolor
si estuve diez mil siglos
saliendo del enredo
saliendo de la pálida historieta
no quiero que ahora juzgues mis traiciones

si cuando estuve listo
me olvidé en la misma lata de basura
el miedo y el rencor
y no recuerdo ningún mandamiento
no existe el más mínimo resquicio
y la infracción se vuelve tu problema
mi punto ya no entiende el reglamento

y ahora que navego en espiral
pero sobre las aguas que prefiero
ahora que lo turbio es mi elemento
en esta claridad abro mi sitio
de pie hasta que a la vida se le antoje
intacto
recobrado
ahora que perdiste tu poder de lastimarme
te dejo un puñadito de sonrisas
porque no sé qué hacer con su abundancia

sábado, 17 de diciembre de 2016

llega un día en que toca pagar cuentas

y sabés     aunque no creas
este asunto no se arregla con dinero
no te va a salvar tu dios
ni el usurero

es la hora de poner sobre la mesa
el orgullo que ostentaban tus "vivezas"

las mezquinas cuatro vacas mal comidas
que escondiste por si acaso

tu pequeño capital de mierda y barro

la vergüenza que supiste disfrazar
cada vez que te cagaste de parado
cuando había que jugarse las pelotas

y sabés     lo más jodido
es que nadie va a venir a demandarte
no hay un puto cobrador
y no hay jurídica
no vendrán a buscarte los milicos
ningún índice ocupado en apuntarte

pero hoy toca pagar
y no hay salida
el negocio es entre vos y tu conciencia
este diálogo entre vos y tus candados
o la sombra que se acerca equidistando
y proyecta los horrores del vacío

o este niño que no es
pero que es tuyo
y mataste de un balazo entre los ojos

y no hay nadie a quien contarle la tristeza
y no queda un solo abrazo que te abrigue
y no para de llover
y los postigos
no detienen como antaño tanto viento

tanto viento
que parece que hasta el alma se te vuela

si tuvieras el ingenio de driblear
todo el tiempo que perdiste en el baldío
si pudieras olvidar hasta dormirte
despertar lejos de vos en otra vida

llega un día en que toca pagar cuentas

y decís que
ésta vez
serás valiente

pero claro
justo ahora
nadie mira

y volvés a suicidarte con la tele

jueves, 13 de octubre de 2016

con trozos de carbón vas dibujando el aire
y alcanzo a distinguir entre el barullo
un rastro de baba pegajosa    una mujer
con risa-visa sangrando en la vidriera
un baile absurdo de piernas mutiladas
y el paréntesis repetido un par de veces
las rayas verticales tras las ratas
que corren zigzagueando obstáculos y fuego
y veo
la boca exagerada de los acantilados
por donde se despeña tu cordura

haces juegos de luz con piedra negra
y hay un interruptor
negándote el cristal
y es que no existe el mínimo argumento
es un puto dibujo
nada más
cortando con un tajo decidido tus historias
lo obtuso y lo mediocre que te tuerce
el trago de agua fresca que te queda

y puede ser extraño que solo sea yo quien te perciba
quien hable por tu esbozo
quien note que lo negro decolora
que el trazo se hace rojo
que ya no hay más carbón entre tus dedos
y que seguís pintando con las uñas

domingo, 9 de octubre de 2016

el cascarón azul del caracol
un embudo tras otro

la elíptica malsana que deambulo
cargando una silueta que no es mía 
disociaciones para no llegar

a un pabellón con ínfulas de tumba

baja el vapor espeso
que emana de la espalda de la noche

hasta un nido de pájaros inmóviles
hasta el olor a herrumbre de algo viejo
y ahí
tranquilo
pensando
cómo es esta adicción irremediable
a la puerta que indica la salida
cómo es aquel camino que recobra
una canción que sé como termina
la sensación de un dios espantapájaros
clavándome las uñas en la nuca
en tanto las señales se licúan
en tanto se entrecruzan los pasillos

y yo tan en silencio

y en realidad dejé pasar mi turno
cedí cada jugada
y mi inmovilidad
es una forma más de hacerme el muerto
mi plagio y mi homenaje al sapo sabio
cuando el tiempo discurre y no hay olor que indique
la huella del cadáver
cuando ni me conmueven
los tacos de las putas
el oro de palacio
esta carrera inútil
de tontos y lisiados

en mi lugar dejé silencio y sombra
y ahora existen pájaros
y viento
y olor a cosas verdes
ahora hasta la tierra se pronuncia
con un sonido hondo de raíces

tras la siguiente puerta
un muerto que no muere
se inyecta tinta negra
e indica la salida