lunes, 4 de junio de 2018

no me digas que el frío cambia la ecuación
estoy en modo piedra
no busco ni te pido algún consuelo
dime lo cierto
las venas que se secan
cuando el amor se da con los colmillos
el llanto por perder tanto de nada
la angustia de no estar en las rebajas
dime que te sublevas al mandato
de esta lamentable maquinaria
dime que eres conciente del erizo
con el que maldefiendes lo que queda
no digas lo que sé
prefiero disfrutar de tus mentiras
que pongo del revés
cuando tu sombra baila en el alambre
del circo en donde a diario sobrevives
necesito tu aire en mis pulmones
para sentir que vives en mi aliento
y necesito luz
tu luz
no quiero otra
una gota de luz chirriando en mis oídos
que haga que revienten los guardianes
de este manicomio

no me digas que el tiempo es la esperanza
de aquellos que atraviesan el desierto
ellos ya ni se acuerdan de la lluvia

no me digas que el sol saldrá mañana
cuando los dos miramos a la noche

y el pozo nos parece interminable
y el único destello que hemos visto
proviene de unos cuantos celulares

sé bien que solo quieres animarme
mas
yo necesito ahora tu silencio
nadar por los sonidos de tu alma
asirme de la cuerda que pendula
porque en el otro extremo están tus brazos
y no me queda más que un pensamiento
y te pienso abrazar hasta mañana

martes, 29 de mayo de 2018

Abs (tracción) Nocturna 2


ante todo le presento mis respetos
y le explico el por qué de mi visita
me han pedido que le entregue este recado

estas hojas con cien versos desprolijos
que escribió quien dice amarla desde siempre

sepa usted que él la perdió en la adolescencia
sin siquiera conocerle la silueta
sin haberle disfrutado la belleza
sin tener la opción de cartas como ésta

se pregunta el antedicho
cuando asume el tiempo aciago transcurrido
si es que acaso fue preciso el laberinto
encarar por donde encaran los gusanos
tanto túnel
tanto espacio subterráneo
tanta nube confundiendo el sentimiento
comenzar los garabatos de aquel libro
que
si digna su atención
a pie de página
con la letra más horrible y desgraciada
le dedica cada página vivida
y agradece la constancia de su luz intransigente

sabe usted que los caminos fueron tantos
como tantos los errores cometidos
y después
para peor
quien esto escribe
se propuso descreer de las fronteras
así pues el mapa austero que pronuncia
sobre su destartalada geografía
es la suma de imprevistas circunstancias
un ramito con las flores medio secas
de esperar en las esquinas que no eran
el perfume en el adiós desaprendido
todo un tiempo de bajeles al garete
y el timón en manos de un sujeto inhábil
que maldice al viento de las estaciones

no se ría
aunque es cómico el semblante del pirata
feo y tuerto
que adivina cuando acierta el recorrido
que festeja si la suerte favorece
él recuerda
mal o bien
cada momento
cuando vuelve a releer en sus certezas
el tatuaje con su nombre que titila

sepa usted que el tiempo-mar se le confunde
cuando apuesta hacia lo opuesto de la ola
y es muy firme
la serena convicción con que repite
que es posible corregir las direcciones
aunque el viento no resulte favorable

dice más
dice entonces con angustia
que no cree merecerse su ternura
que no es digno de su amor inquebrantable
y su viaje hacia escapar es ilusorio
y las formas de olvidar son una farsa
y las almas nunca aprenden estrategias

este viaje es circular
bien que lo sabe
caracol
en espiral
agua que baila
agua en giro que desagua en su marea
con el puerto más hogar que vio en su vida

y hasta en noche
cuando cuesta respirar por el peligro
alza el ojo
mide el viento
se sacude la redonda borrachera
y se deja estar del todo en su recuerdo

esas lunas en el cielo son tan suyas
tan de usted
dulce señora
que al mirarlas
él murmura
"son tan mías
como mía es la princesa de las lunas"

y aquí dice
que es tan fácil escribirle este mensaje
casi tanto como hallarlo innecesario

es que a cada golpe ciego de timón
le sucede una ruidosa carcajada

no es posible navegar hacia otra parte
cuando uno ya está allí
donde quería

a su lado
con usted
señora mía

y abusando un poco más de su paciencia
solicito me permita darle un beso

me pidió que hiciera eso de su parte


Entregado 24.04.2018

El Gusano Erudito - XX


EL SONETO

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.


Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.


Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.


Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.


(Extraído de la obra "La Niña de Plata" de Lope Félix De Vega Carpio)

lunes, 28 de mayo de 2018

domingo, 27 de mayo de 2018

Niño

es el vuelo razonable

atraviesa el osario de caballos
comidos por la peste

un territorio obsceno transcurre en su inocencia
sobre el planeta hinchado por el pus
su altura le hace inmune al perfume podrido
no lo alcanzan las moscas
no pisa los residuos
de mil generaciones infructuosas

sonríe y armoniza con el cielo

penúltima cometa
vanagloriándose sobre los ojos huecos
de alguna calavera
obtusa carcajada
que emerge de las tripas de su miedo

y entonces la ceniza
el polvo que se esparce
cuando el viento se ensaña en las hogueras
de lo que en un pasado fueron libros
o la sabiduría al santo pedo

se va quedando ciego
los ojos taponados por esa oleada gris
interminable

no atina
no cuaja
se abstiene de pensar en una puerta
se deja envenenar por la secuencia

el vuelo hasta dos metros después de la inmundicia
para agrandar un poco el cementerio

el ciclo que se cumple inexorable
o la metamorfosis de este invento

y a poco de caer se lo devora

un puñado de cosas vermiformes

PUC 01 - Al Stewart - The Year Of The Cat


sábado, 19 de mayo de 2018

posiblemente pueda imaginar
que siento lo que siente cualquier tipo
al percibir el toque de un milagro

no puedo comparar
no sé cómo lo sienten los demás
solo lo intuyo
tampoco sé muy bien de qué se trata


apenas me encomiendo a la tarea
de darle algún sentido racional

a eso que parece incomprensible

podría ser un pájaro imprevisto
que viene cada día
se posa levemente entre los pinos
y canta la canción de la mañana

el hecho de algo simple y cotidiano
que cuando lo descubres
te llena el corazón de sensaciones
te aparta del dolor
y alegra cada uno de tus días

a fin de cuentas no tiene importancia
trataba de explicar

inútilmente
ese breve latido en mi conciencia

son ínfulas de un tonto que pretende
valerse de una fábula imprecisa
por ver si alcanza un mínimo propósito

un bobo que se va gesticulando
que ni siquiera atina a darse vuelta
y no verá tu pícara sonrisa
sembrada de dulzura e indulgencia

ni el pájaro que vuelve cada tarde
al nido que tenés dentro del alma

lunes, 14 de mayo de 2018


el kilómetro cero
en el séptimo cielo
de los quintos infiernos

tiene un cuarto que activa
cierto sexto sentido

uno y uno da uno

al intento noveno
casi a las dieciocho
y sobre dieciocho
a mil metros del mar
tres palabras al alma

y dos risas que intuyen
los cien besos que vienen

y por única vez
me enamoran los números

por enésima vez
hacen trampas mis dedos


por penúltima vez
cuenta el cuento que cuento

miércoles, 9 de mayo de 2018

ETI 18 - Farm On The Freeway - Jethro Tull



Nine miles of two-strand
topped with barbed wire
Laid by the father for the son.
Good shelter down there on the valley floor,
Down by where the sweet stream run.

Now they might give me compensation
That's not what I'm chasing.
I was a rich man before yesterday.
Now all I have got is a cheque and a pickup truck.
I left my farm on the freeway.

They're busy building airports on the south side
Silicon chip factory on the east.
And the big road's pushing through along the valley floor.
Hot machine pouring six lanes at the very least.

They say they gave me compensation
That's not what I'm chasing.
I was a rich man before yesterday.
Now all I have left is a broken-down pickup truck.
Looks like my farm is a freeway.

They forgot they told us what this old land was for.
Grow two tons the acre, boy, between the stones.
This was no Southfork, it was no Ponderosa.
But it was the place that I called home.

They say they gave me compensation
That's not what I'm chasing.
I was a rich man before yesterday.
And what do I want with a million dollars and a pickup truck?
When I left my farm under the freeway.

GRANJA EN LA AUTOPISTA

Nueve millas de dos hilos

coronadas con alambre de púas,
tendidos por el padre para el hijo.
Un buen refugio en el valle,

abajo, donde corre un dulce arroyo.

Ahora ellos me darían una compensación.
Eso no es lo que persigo.
Yo era un hombre rico antes de ayer.
Ahora todo lo que tengo es un cheque y una camioneta.
Dejé mi granja en la autopista.

Están ocupados construyendo aeropuertos en el sur,
una fábrica de chips de silicio en el este.
Y la gran carretera empuja a lo largo del valle:
máquina caliente que vierte seis carriles, por lo menos.

Dicen que me dieron una compensación.
Eso no es lo que persigo.
Yo era un hombre rico antes de ayer.
Ahora todo lo que me queda es una camioneta destartalada.
Parece que mi granja es una autopista.


Olvidaron lo que nos dijeron 
acerca del propósito de esta vieja tierra.
"Cultiva dos toneladas por acre, muchacho, 
entre las piedras".
Esto no era Southfork, no era La Ponderosa,
pero era el lugar al que llamaba Hogar.

Dicen que me dieron una compensación.
Eso no es lo que persigo.
Yo era un hombre rico antes de ayer.
Y para qué quiero un millón de dólares y una camioneta
cuando deje mi granja bajo la autopista?

lunes, 7 de mayo de 2018

El Musicomaníaco de "El Pinar" - IV


   Atravesé el umbral y, siempre guiado por la música, crucé una superficie que parecía un comedor, luego un delgado pasillo que terminaba en una escalera de piedra por la que descendí  hasta esa sala oscurísima en donde no podía distinguir absolutamente nada. Allí me detuve.
   De pronto la música cesó, se encendió un foco poderoso y lo que vi me dejó paralizado. Recuerdo que estuve estático durante un buen rato mientras mis ojos recorrían desbocados las paredes de la sala. En ellas no existía el más mínimo espacio que no estuviera ocupado por la música. Hipnóticamente miraba las estanterías atiborradas de discos… El tipo me dejó hacer cuando fui capaz de recuperar el movimiento. Comencé a acercarme despacio, a tocar con sutileza, casi ceremonialmente: eran objetos sagrados, reliquias atemporales dignas de toda mi devoción. Vi, emocionado, el “Bat out of hell” de Meatloaf, que tanto había buscado, sin mucha suerte, a lo largo de mi vida, el sublime “Island”, de King Crimson… ¡El Sábbath “de la bruja”, y el “Paranoid”, padres de todo el metal! Vi el mítico “From the Mars Hotel”, de los Grateful Dead, últimos héroes de una generación perdida, y colecciones completas de nombres legendarios: Uriah Heep, Jhonny Winter, Mannfred Mann, Ted Nugent, Lynyrd Skynyrd, Zappa, Gabriel, Lou Reed…, miles y miles de títulos y nombres que conocía bien, que habían sido, en cierto modo, la banda sonora de mi vida, allí, a mi alcance, delante de mi rostro desencajado.
   En los desbordados estantes se mezclaban en estricto orden alfabético tanto clásicos como discos difíciles de tragar, acaso solo para entendidos, y no faltaban discos de artistas un poco más contemporáneos pero que, fortuitamente, eran casi todos de mi aprecio. Sentí que coincidíamos profundamente en materia musical  con el extraño sujeto que, aunque en una forma por demás rara, ahora oficiaba de anfitrión. Creo que aquella felicitación que me había regalado en la plaza era porque él también había sentido esa coincidencia. De ahí el hecho de querer mostrarme su tesoro. Eso pensaba mientras recorría su maravillosa colección.
   Pero si creía que mi capacidad de asombro había alcanzado su límite, un movimiento del hombre me convenció que estaba equivocado. El sujeto estiró un brazo, oprimió un botón y fue como si la sala entera se partiera en mil pedazos, el piso temblaba, mi pecho se negaba a despedir el aire contenido: el viejo Gillan taladraba mis sentidos con “Disturbing the priest”, del “Born Again” desde el monstruo sonoro que, recién ahora, descubría horrorizado. Aquel equipo, aquel rinoceronte híbrido sangraba cables y relampagueaba desde sus mil diodos fosforecentes, aquel engendro de incontables cuerpos intercomunicados entre sí, agredía con violencia desde sus parlantes terribles y su estructura plural. Frente a él, siniestramente, una silla de metal pesado parecía aguardar a un condenado a muerte. Pero esto último, claro, era solo una invención de mi sobreexcitada fantasía.

...