lunes, 5 de abril de 2010

Ración

la luna empantanada
resiste como puede
sobre un charco de bilis

apenas queda luz
y dan vergüenza ajena
esas siluetas flacas
con ínfulas de diablo

escupen al caldero

sobre esa sopa inmunda
hecha de sombra espesa

creo que pocas cosas podrían asustarme

creo que he visto mucho
y el resto se parece
a ciertas pesadillas

y si algo me sorprende
no son los cocineros de los ascos
no son los alfileres de la bestia
sino la cara imbécil de ese hombre
que espera con su plato
su mísera ración de agua podrida