creíste que el payaso estaba pergeñando una cabriola supongo que escaseó tu sutileza tus ganas de mirar lo verdadero acaso fue mejor tal desatino el tiro en otro blanco más seguro verás no importa mucho apenas me entristezco un poquitito qué gano con decirte que el circo se encontraba al otro lado que no pintó función y los leones comían carne cruda recién muerta y el domador estaba en el caribe
y el mago cocinando sus palomas y los enanos ciegos con lentes como lupas nadaban en un mar de burocracia y el payaso de marras era un tipo buscando mantener el equilibrio
los símbolos no dicen no se muy bien qué escribo cuando escribo estoy pintando apenas trazando con los dedos con todos los rincones de mi vida y guardo la sonrisa debajo torpemente en un cofre cerrado la llave cuelga en todos mis silencios
esa brutal manera que tiene el almanaque de hacernos más humildes o no hay gente que no aprende y escribe un viejo dios de pacotilla lecciones consumidas espejos arrugados en sus bordes cariados casi-miopes y hay gente que no aprende que el cielo es sólo hoy si alzas la vista que el paso es el siguiente que es tiempo de abrazar este milagro y la emoción podría ser constante si acaso comprendiéramos un poco lo breve del asunto de estar vivos