miércoles, 27 de agosto de 2008

The Downeaster Alexa - Billy Joel





Well I'm on the Downeaster Alexa
And I'm cruising through Block Island Sound
I have charted a course to the Vineyard
But tonight I am Nantucket bound

We took on diesel back in Montauk yesterday
And left this morning from the bell in Gardiner's Bay
Like all the locals here I've had to sell my home
Too proud to leave I worked my fingers to the bone

So I could own my Downeaster Alexa
And I go where the ocean is deep
There are giants out there in the canyons
And a good captain can't fall asleep

I've got bills to pay and children who need clothes
I know there's fish out there but where God only knows
They say these waters aren't what they used to be
But I've got people back on land who count on me

So if you see my Downeaster Alexa
And if you work with the rod and the reel
Tell my wife I am trolling Atlantis
And I still have my hands on the wheel

Now I drive my Downeaster Alexa
More and more miles from shore every year
Since they tell me I can't sell no stripers
And there's no luck in swordfishing here

I was a bayman like my father was before
Can't make a living as a bayman anymore
There ain't much future for a man who works the sea
But there ain't no island left for islanders like me


EL DOWNEASTER ALEXA

Voy a bordo del Downeaster Alexa
Navego a través del Block Island Sound
He trazado el curso hacia la Vineyard
Pero esta noche regreso a Nantucket

Pusimos el diesel ayer en Montauk
Y partimos esta mañana de la boya de Gardiner's Bay
Como todos los lugareños tuve que vender mi casa
Demasiado orgulloso para irme, trabajé hasta desollar mis dedos

Para poder ser dueño de mi Downeaster Alexa
Y voy hacia donde el océano es profundo
Hay gigantes ahí fuera, en los cañones
Y un buen capitán no puede quedarse dormido

Tengo cuentas que pagar e hijos que necesitan ropa
Sé que hay pescado ahí afuera aunque solo Dios sabe donde
Dicen que estas aguas ya no son lo que eran
Pero tengo gente en tierra que cuenta conmigo

Así que si ves mi Downeaster Alexa
Y tu trabajas con la caña y el reel
Dile a mi esposa que estoy peleando con Atlantis
Y mis manos aún llevan el timón

Ahora dirijo mi Downeaster Alexa
A más y más millas de la costa cada año
Desde que me cuentan que no puedo vender lubinas
Y que no hay suerte con el pez espada por aquí

Yo era un hombre de la bahía como mi padre lo fue antes
Y ya no puedo ganarme la vida como tal
No hay demasiado futuro para los hombres del mar
Pero tampoco hay islas libres para isleños como yo

Sumidero

en el perpetuo declinar mis ojos no sabían
por eso fui aprendiendo las ventanas

y estuve donde estás
hasta escaparme

podría asegurarte
que ya no pienso en mi
sino en este legado de escorpiones

el gran cartel de dios no tiene ofertas
ya no le sobran más que porquerías
hemos comprado todas sus mentiras
y no sirvió de nada
y ahora no es excusa la ignorancia
ni puede ser opción desanimarse
hay tipos que fragmentan tus impulsos
en trozos desiguales
con un cuchillo negro

y sin embargo digo
que es tonto que malgastes la energía
buscando los culpables

creo que antes debieras
saber qué diablos hace
un cuchillo en tu mano

porque no es libre aquel que aprende el juego
sino el que asume parte de la culpa

de tanta oscuridad girando en torno
nos olvidamos de la sed de las raíces
ya no supimos saborear la primavera
por eso necesito
gritar
de vez en cuando
sólo por escuchar
el ruido de un latido entre las lápidas

de tal mudanza entonces
busco un poco de luz tras las paredes
naciéndome entre sangres que se pudren
y ensancho los caminos con plegarias
en una extraña forma de pájaro que emigra
inmóvil
para volver al punto de partida

verás
no queda mucho tiempo
y es imperioso huír de la cloaca
o transformarse en ellos o en nosotros
que no escupimos lejos el veneno
que no dijimos no
a sus cuchillos
que nos compramos todas las mentiras
y vamos a cortar de un solo tajo
el cuello
erguido aún
de nuestros hijos

jueves, 14 de agosto de 2008

-

y justamente antes de envenenar un verso
me desperté a tu lado
mientras me acariciabas con ternura

la lluvia haciendo añicos el paisaje
el frío deslizándose en los médanos
los vidrios empañados
tu boca descifrándome los besos

y justamente antes
de maldecir a gritos mi torpeza
por no saber la forma de explicarlo

me descubrí en la paz de tu mirada
envuelto por tus brazos
y pude comprender la maravilla
que puede ser
a veces
quedarse
sin saber
con qué palabras

martes, 5 de agosto de 2008

Detrás

esta pared que viene antes de ti
hecha de sangre seca
me impide ver la orilla del poema

delante de mis ojos los papeles
con trazos que demuestran lo contrario
tienen sabor a cáscara
a rostros de confusa anatomía
y la emoción no alcanza a distraerme

detrás de la pared apenas creo
un probable habitante
que bien pudo ser parte de mi rastro

una intuición de sol desperdiciado

detrás de la pared rebota el eco
de todas las palabras que no has dicho
pero que imaginé
antes que fueras parte del silencio

tu realidad es eso
un cúmulo de piedras ordenadas
en cierta forma austera

una promesa de preservación
en cárcel o crisálida

y la sangre que drena de mis manos
admite una respuesta
que no preguntarás
por conservar el pálido equilibrio

las uñas que quedaron en tu piel
cuando aún pagaba el precio del rescate

domingo, 3 de agosto de 2008

El Gusano Erudito - XI

CXVIII

Me acordé de ese profeta de mirada dura que, para colmo, era bizco. Me vino a ver, y la cólera lo poseía. Una cólera sombría.
- Conviene -me dijo- exterminarlos.
Y yo comprendí que tenía el gusto por la perfección. Pues sólo es perfecta la muerte.
- Pecan -dijo.
Yo callaba. Veía claramente bajo mis ojos su alma tallada como una espada. Pero pensaba: Existe por el mal. No existe más que para el mal. ¿Qué sería de él, pues, sin el mal?
- ¿Qué deseas -le pregunté- para ser venturoso?
- El triunfo del bien.
Y comprendí que mentía. Pues llamaba ventura al desuso y al herrumbre de su espada.
Y se me presentaba, poco a poco, esta verdad deslumbrante: que quien ama el bien es indulgente con el mal. Que quien ama la fuerza es indulgente con la debilidad. Pues si bien las palabras se contradicen entre sí, el bien y el mal se mezclan, y los malos escultores son abono para los buenos escultores; y la tiranía forja, contra ella, las almas altivas y dignas, y el hambre provoca la repartición del pan, el cual es más dulce que el pan. Y los que urdían conspiraciones contra mí, capturados por mis gendarmes, privados de luz en sus celdas, parientes de una muerte próxima, sacrificados a otros que no son ellos mismos, por aceptar el riesgo, la miseria y la injusticia por amor a la libertad y a la justicia, me han parecido siempre de una belleza deslumbrante, que ardía como un incendio en el lugar del suplicio; razón por la cual he frustrado su muerte. ¿Qué es un diamante si no existe la piedra dura para excavar y que lo oculta? ¿Qué es una espada si no existe el enemigo? ¿Qué es un retorno si no existe la ausencia?
¿Qué es la fidelidad si no existe la tentación?
- Luchas contra el mal -le dije-, y toda lucha es una danza. Y obtienes tu placer del placer de la danza, luego: del mal. Yo preferiría que danzaras por amor.
Pues si te fundo un imperio donde nos exaltemos por causa de los poemas, vendrá la hora de los lógicos que razonarán sobre esto y descubrirán, en los contrarios a los poemas, los peligros que amenazan a los poemas; como si existiera el contrario de alguna cosa en el mundo. Y nacerán entonces los policías, que confundiendo el amor del poema con el odio al contrario del poema, se ocuparán, no ya de amar, sino de odiar. Como si fuera equivalente el amor del cedro con la destrucción del olivo. Y enviarán a la cárcel ya sea al músico, ya al escultor, ya al astrónomo, según el azar de razonamientos que serán estúpido viento de palabras y débil temblor del aire. Y mi imperio perecerá entonces, porque vivificar el cedro no es destruir el olivo ni rechazar el aroma de las rosas. Planta en el corazón de un pueblo el amor por el velero y te drenará todos los fervores de su territorio para cambiarlos en velas. Mas tú quieres, en persona, presidir los nacimientos de las velas persiguiendo y denunciando y exterminando a los heréticos. Pero ocurre que todo lo que no es velero puede ser denominado contrario del velero; porque la lógica puede ser llevada adonde tú quieras. Y de depuración en depuración exterminarás a tu pueblo; pues ocurre que cada uno ama también otra cosa. Aún más, exterminarás al velero; porque el cántico del velero se había transformado para el que hace los clavos en el canto de la herrería. Lo meterás en prisión y no habrá más clavos para el navío.
También aquel cree favorecer a los grandes escultores exterminando a los malos escultores, a los que en su estúpido viento de palabras llama contrarios a los primeros. Y yo te digo que tu prohibirás a tu hijo un oficio que ofrece tan pocas oportunidades de vivir.
- Sí, te he entendido bien -se enfureció el profeta bizco- ¡yo debería tolerar el vicio!
- No. No has entendido nada -le respondí.


-Extraído de "Ciudadela" de Antoine de Saint-Exupéry-