viernes, 4 de diciembre de 2009

Los Enanos

no olvido lo que fui

guardé en el corazón cada tropiezo
y tengo a mi servicio tres enanos
que bajan
cada tanto
a lo más hondo

revisan las oscuras bibliotecas
controlan con pasión el inventario
mantienen el catálogo vigente
y son insobornables

a veces
de observarlos
tan neutrales
temo que confabulen en mi contra

por eso
por ser dignos
y porque han inventado el mecanismo
que impide el despuntar de las traiciones
los oigo con respeto
atento a cuanto digan sus consejos
feliz de imaginarlos tan severos
sumiso a sus periódicos controles

no olvido lo que fui
por eso tengo dentro a mis enanos

primero quien acciona el pulsador
que activa la luz roja de advertencia
al advertir errores conceptuales
el otro es quien enciende las alarmas
si ve que continúo en mal camino
quien resta
el pequeñín
el más temible
cuando no queda margen ni escarmiento
comprueba que no existen más opciones
y me corrije el rumbo equivocado
pateándome en el medio de los huevos