miércoles, 29 de septiembre de 2010

Tu Alma

mira mis ojos

yo suelo verte
blanca y distinta
y está en mis manos esa bandera

tantas caricias
que me prometo
en los umbrales de cada encuentro

blanca y distinta
más transparente
cuando contemplo las viejas ruinas

mira mis ojos

no hay tal agravio
no hay tal insulto
es sólo el pus de un alma podrida
traje y corbata de la ignominia
los proyectiles de los fantasmas
que no te atinan
que ni te rozan
porque eres blanca como la luna
como un espíritu
que usa la carne
para dormirse sobre mi pecho
para alegrarme los ojos tristes
para abrazarme frente a la playa

mira mis ojos

no tengas miedo

vos
mi bandera

blanca y distinta

ya no estás sola