miércoles, 21 de mayo de 2008

Too Old to Rock´n´Roll, Too Young to Die - Jethro Tull



 


The old Rocker wore his hair too long,
wore his trouser cuffs too tight.
Unfashionable to the end, drank his ale too light.
Death's head belt buckle, yesterday's dreams,
the transport caf' prophet of doom.
Ringing no change in his double-sewn seams
in his post-war-babe gloom.

Now he's too old to Rock'n'Roll
but he's too young to die.
Yes, he's too old to Rock'n'Roll
but he's too young to die.

He once owned a Harley Davidson and a Triumph Bonneville.
Counted his friends in burned-out spark plugs
and prays that he always will.
But he's the last of the blue blood greaser boys
all of his mates are doing time:
married with three kids up by the ring road
sold their souls straight down the line.
And some of them own little sports cars
and meet at the tennis club do's.
For drinks on a Sunday, work on Monday.
They've thrown away their blue suede shoes.

Now they're too old to Rock'n'Roll
and they're too young to die.
Now they're too old to Rock'n'Roll
and they're too young to die.

So the old Rocker gets out his bike
to make a ton before he takes his leave.
Up on the A1 by Scotch Corner
just like it used to be.
And as he flies, tears in his eyes,
his wind-whipped words echo the final take
and he hits the trunk road doing around 120
with no room left to brake.

And he was too old to Rock'n'Roll
but he was too young to die.
No, you're never too old to Rock'n'Roll
if you're too young to die.


Demasiado Viejo Para El Rock 'n' Roll:
Demasiado Joven Para Morir

El viejo rockero usa el pelo demasiado largo,
usa sus pantalones muy apretados,
pasado de moda al fin, bebe su cerveza ligera,
la hebilla del cinturón con una calavera, sueños del ayer,
transporte del profeta del destino,
los cambios no resuenan en sus costuras doblemente cosidas,
en su tristeza de bebé de la post guerra.

Ahora él es demasiado viejo para el rock and roll,
pero demasiado joven para morir,
si, es demasiado viejo para el rock and roll
y es demasiado joven para morir.

Una vez tuvo una Harley Davidson y una Triumph Bonneville,
contaba a sus amigos en bujías quemadas,
y ruega poder seguir haciéndolo,
pero él es el último de los chicos engominados de sangre azul,
todos sus compañeros están en otra:
casados y con tres hijos suben por la rotonda de la carretera ,
vendiendo sus almas a bajo precio,
algunos de ellos tienen compactos coches deportivos,
y se reúnen en el club de tenis
para beber el domingo… y trabajar el lunes,
ellos han tirado a la mierda sus zapatos de gamuza azul.

Ahora ellos son demasiado viejos para el rock and roll,
y demasiado jóvenes para morir,
si, demasiado viejos para el rock and roll
y demasiado jóvenes para morir.

Entonces el viejo roquero se escapa en su moto,
quiere hacer algo pesado antes de pegarse el piro,
tomando la A1 y por la esquina Scotch,
tal cómo solía hacer.
Y mientras vuela, hay lágrimas en sus ojos,
y el viento azota el eco de sus palabras en la toma final
y se estrella en el camino trunco, a alrededor de 120,
sin haber dejado espacio para poder frenar.

Y él era demasiado viejo para el rock and roll,
pero era demasiado joven para morir.
No, tú nunca serás demasiado viejo para el rock and roll,
si eres demasiado joven para morir.