sábado, 21 de junio de 2008

Quemando

ya ves
no sólo se trataba de que vos cambiaras
si todo lo demás permanecía

qué inútil el intento

qué desazón tan honda

andar a tientas por el laberinto
supone lastimarse

y tú ya lo sabías

acaso fue peor tanta insistencia
para después cerrar a cal y canto
ser la pared de un hombre que se esconde
pintar un cementerio por paisaje
establecer los ojos entre charcos
allí donde empinabas la sonrisa

y el encierro tenaz donde derrama el miedo
su monstruo de ceniza y telaraña

llorar
algún recuerdo
con ternura
como si no bastara el sufrimiento

ya ves
y te consuelas
no sólo fue tu culpa

así
mientras pones más leña entre las llamas
de un fuego que te aburre de tan frío
trizas
otro pensamiento
que pudo ser canción de la esperanza