jueves, 28 de diciembre de 2006

Obstinato II






















este viejo cansancio de reiniciar la siembra

por penúltima vez
fue el ademán de un ciego
inmerso en una niebla de cuchillos

acaso no era justo
o yo tenía ojos sin regresos

y luego aquel galope inmerecido
encima del escarnio
la rata haciendo gala de su asco
llamando a quien no soy
sin pronunciarme
como un rehén de todas mis pasiones

no habrás de comprender un solo beso
si pones frente a mi los labios secos

por eso la reacción y el nacimiento
del barro gris de plomo derretido
apenas es la obvia consecuencia
del animal que soy
sobreviviendo

yo firmo este contrato para siempre
y juego cada carta a las mentiras
que bien pudieran ser mis equidades

no pidas pues que cambie mi ternura
ni esperes que te hable de traiciones

tendrás el privilegio de intentarlo
tendrás la libertad de darme cárcel
será que me he quedado sin opciones
y me importa una mierda lo que creas