domingo, 21 de enero de 2007

Tránsito
























tengo la impunidad del polvo del camino
la reacción del mar frente al obstáculo
los ojos completamente abiertos
para quemar tu cielo

no estoy aquí para perder mi tiempo

vine a decir las cosas que me enseñó mi padre
y las que pude ver
sobre estas viejas piedras

-cuando todo estaba bien
yo sospechaba-

-cuando te vi llorar
mordí más convencido mis verdades-

y en resumidas cuentas
no diré mucho más que aquello que ya sabes

han soltado los perros para la cacería
o corres o te mueres

y tus dioses metálicos
se agreden entre sí para humillarte
porque olvidaste el fuego
que abrasa el corazón
y te da vida

vine a decir la historia sin historias
la tierra sin banderas
y un cielo sin milagros

y en poco tiempo más no habrá más rastro
tendré la impunidad del polvo del camino

y un fuego repentino se llevará mi sombra