jueves, 5 de febrero de 2009

Inútil

aquella sensación de tiempo y nada
se acumuló en mis ojos para siempre
por eso no hago más que ver agujeros

por eso no distingo las siluetas

yo sé que habrás querido despertarme
con todas las ternuras que te habitan
y pese a que es difícil explicarlo
yo no miré tu cara aquel invierno
ni susurré tu nombre en mis adentros

me confundió la noche con esquinas
y una llovizna igual a la tristeza
busqué el puerto más gris entre la bruma
y eché pie a tierra en otros desconsuelos

las calles que sirvieron como excusa
del paso desigual y sin sentido
debajo de mis pies se desvanecen

yo preferí morir a envenenarte
yo derramé otra sangre por salvarte

y ahora es tan inútil que lo sepas