lunes, 28 de septiembre de 2009

Yo No Fui

nadie te admite
pájaro sucio
en tanto incuba más pesadilla
surca un océano de aceite
y abre las alas
y prolifera en un dormitorio
de niñas vírgenes

no consiguen remendar ni un solo tajo
van fermentando el odio entre los huesos
culpan al otro
se desentienden
rompen los vidrios
limpian las huellas
desaparecen las cicatrices
barren la mugre
bajo la alfombra
y poco más que púa tu plumaje
se deshace justo al borde de algún sueño
hasta alcanzar los territorios pálidos
del cementerio

pájaro sucio
de tu cabeza
sobre cerradas congregaciones
sobre los ciegos obispos
y las potestades
sobre incipientes intentos
filosofales
sobre la tumba de un niño
y las catedrales
abre en silencio las alas
e impunemente
se traga el mundo