domingo, 6 de julio de 2008

Desechable

he visto a un escritor
dentro de su burbuja

aislado del olor de la pobreza
sacándose pelusas del ombligo

he visto entre sus versos torturados
cómo se retorcía y ocultaba
una ambición más grande que el talento

he visto que escribía dolorido
pero sin alejarse
jamás
de la heladera

he visto que sangraba
pero pintaba el agua
con acuarela roja

una noche de invierno

preso de una aburrida depresión
pensó en dejarlo todo y suicidarse

pero este mundo aún no estaba listo
para perder a un genio

así que desistió
privándonos de un poco de alegría

ahora tiene un blog
en donde cuenta historias que casi no interesan
recibe los elogios de sus pares
y lee con beneplácito
la bendición de tipas mal cogidas

la culpa en parte es nuestra
debimos visitarlo
llevarle de regalo un diccionario
y hacer que replanteara
su idea de matarse

lo he dicho hasta el cansancio
la ingenuidad del niño rescatado
nos pone en desventaja
y siempre nos engaña
ese baúl repleto de disfraces
que tienen los farsantes