domingo, 25 de enero de 2009

El Ahogado

clavaste el alfiler
y conseguiste un poco
de olor
a libro viejo
en un lugar tan ocre
que sólo se escuchaban
las goteras

el mundo no es tan triste
te dices
y descansas

y sientes que la espuma
empieza a acariciarte
y cristalitos blancos
de sal
titilan en tus poros
y te abrazan las algas
y el flujo y el reflujo
se encuentran
y rechazan
debajo de la nuca

el mundo no es tan triste
repites
con los ojos ahogados en estrellas
mientras te vas licuando en el vacío
y ni siquiera sientes
que trepan
por tu ropa
los cangrejos