sábado, 3 de enero de 2009

Fugaz

estas historias negras
apenas sobreviven
la brevedad del dios que las inventa

aquí
sobre la playa
el cielo puede más que las pupilas
y las constelaciones
como ruinas
frente a la luz del flash
parecen sonreír
desde una antigüedad insoportable

tranquilo
despojado
jugando a la explosión pemeditada
y sin perder de vista la memoria

alguna vez fui absurdo hasta creerlos
mas nunca estuvo claro
el rastro que llevaba a tal derroche

instantes
de una luz
precipitada

tampoco olvidaré
las últimas tres chispas de mi júbilo
y ese caer sin fin
oscuro
interminable

y el olor a cuchillo
de pólvora
quemada